Retorcijones y diarrea. Algunos presentaron fiebre. En pocos casos se sumaron vómitos. La inmensa mayoría de los episodios de los que tomamos conocimiento duraron entre 24 y 48 horas. Esto es lo que vienen viviendo varios cientos de habitantes de Ciudad Petardo desde hace poco más de una semana.
Un lector, en conocimiento de varios casos en personas no relacionadas entre si, nos planteó la duda el miércoles 14 de octubre. No le dimos demasiado crédito. Al día siguiente este lector nos volvió a escribir: él mismo estaba descompuesto. Por la noche del jueves 15, un miembro del equipo de Cancercrisis presentaba los síntomas. ¿Casualidad? Para completar, el viernes 16 nos llega un mail de otro lector planteando lo mismo que el primero: varios casos en personas no relacionadas entre si. Empezaba un fin de semana de investigación, que incluyó el lunes 19 una consulta masiva a alrededor de 300 lectores de Cancercrisis, de los mas variados rincones de Ciudad Petardo, que terminaron de confirmar las fuertes sospechas.
El nombre con el que se conoce al fenómeno es “brote epidémico de diarrea aguda”. La mayoría está provocado por un virus cuyo nombre es “Rotavirus”. Sus características son: diarrea moderada de comienzo repentino, dolor abdominal, fiebre que puede estar ausente, en algunos casos vómitos y dolor de cabeza. La diarrea continúa por 24 hs. Puede ser mas prolongada y mas grave en ancianos, personas con enfermedades como cáncer, diabetes, SIDA o desnutridos.
Personal sanitario del Hospital San José y Clínica Delta contactados por Cancercrisis coincidieron en aclarar que las consultas por diarrea no han aumentado en la última semana dado que “son diarreas agudas que salvo en casos específicos no producen demasiado trastorno, aparecen en horas y desaparecen en horas, la mayoría de la gente no acude al centro de salud por un episodio así”.
El gran dilema es ¿por qué? ¿cómo se puede esparcir tan rápido lo que causa la diarrea? ¿El aire? No es muy común que la diarrea se propague así. ¿Comida contaminada? Si así fuera los casos serían de grupos que tuvieran algo en común, o que hubieran comido juntos o comida del mismo lugar. ¿Cómo puede afectar a tanta gente en tan poco tiempo? La única respuesta posible es el agua.
Algo nos sorprendió en la encuesta masiva del Lunes 19. Muchas personas consultadas cuentan con dispensers o filtros de agua en sus casas porque no confían en la calidad del agua que llega a nuestras canillas como “potable”. 60% de los consultados padecieron episodios de diarrea en la última semana o conocen mas de un caso de diarrea en su entorno. De los que padecieron diarrea el 85% declaró usar solo agua de canilla y los casos mas extensos de afectación de varios miembros de la familia (3 o mas miembros) se encontraron dentro de este grupo. Un 10% de los afectados dice usar ambos tipos de agua y solo un 5% dice usar agua de dispenser únicamente. Evidentemente aquellos que contaron con un filtro de agua o agua de dispenser estuvieron más resguardados del brote de diarrea que acecha a Ciudad Petardo.
En los últimos tiempos la calidad del agua de nuestra ciudad ha caído de forma evidente. El sabor y el olor varían dependiendo del sector de la ciudad: gusto metálico o a cloro muy fuerte en algunas zonas del centro; hidrocarburos en sectores del bajo y barrios cercanos a la barranca desde el centro hasta San Jacinto; hasta un franco olor “a rancio” en algunos barrios. Varias notas hemos publicado sobre el agua. La más importante fue sin dudas la que dio a conocer el estudio de la UTN de 1998 http://www.cancercrisis.8k.com/notas/nota0044.html que demuestra la concentración de nitratos en aquella época. Se necesitan nuevos estudios tras el crecimiento poblacional excesivo y la radicación de industrias descontrolada y desregulada.
Otro punto a tener en cuenta es que la Dirección de Medio Ambiente no realiza evaluaciones fisicoquímicas ni bacteriológicas de particulares ni controla la calidad del agua en establecimientos como las escuelas y colegios. Nadie puede denunciar ni pedir que se corrobore la calidad del agua que bebe, no se da lugar para hacer este tipo de denuncias. Esto sumado a la actividad industrial carente de controles, la falta de control a las concesiones de servicios, la ausencia total de una actividad de control bromatológico en el Municipio, la falta de aggiornamiento del sistema cloacal y la construcción desmedida de nuevas edificaciones, además de una profunda falta de políticas fuertes de salud pública que no privilegien el clientelismo por encima de la salud de la gente, hacen de Campana una ciudad apta para desparramar hoy un virus causante de diarrea quizás inofensivo, y mañana tal vez alguna cosa mas grave. Todas las condiciones están dadas para que así suceda.
Hasta la semana que viene.