(Tapa de la semana enviada por Paula, una participante del concurso fotográfico Ciudad Petardo 2009)
En la nota de hoy vamos a hablar de una enfermedad que nos preocupa a casi todos los argentinos: el Dengue. No importa en que provincia vivamos, todos podemos padecer esta enfermedad, por lo que creemos que es necesario saber un poco más sobre todo lo que se relaciona a la misma, y sobre todo qué se está haciendo en Campana para prevenirla... si se está haciendo algo.
El Dengue es una enfermedad viral que es provocada al infectarse con el virus que lleva el mismo nombre. Este virus persiste en la naturaleza a través de un ciclo de transmisión hombre-mosquito: luego de ingerir sangre infectada, el mosquito transmitirá el virus tras 8-12 días de incubación.
Puede presentarse en 2 formas:
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Fiebre de dengue: es una enfermedad grave que afecta a cualquier edad, y rara vez causa la muerte. Se caracteriza por generar fuertes cefaleas, pérdida del sentido del gusto y del apetito, náuseas y vómitos, fiebre alta, erupciones en el pecho y los miembros inferiores.
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Fiebre hemorrágica de dengue: es una forma más grave que puede generar hemorragias y un estado de choque que lleva a la muerte. Se caracteriza por generar vómitos frecuentes con o sin sangre, sed exagerada, pulso rápido y débil, desvanecimientos, piel pálida y fría, dolor de estómago intenso y continuo, respiración difícil. Para que se produzca, la persona debió haber padecido con anterioridad la forma febril por otra variante del virus.
No hablaremos de cifras oficiales sino de estimaciones de acuerdo a registros regionales provinciales, los casos superan los 40.000, entre los que se cuentan ya casos autóctonos en la provincia de Buenos Aires y Capital Federal. Los muertos, al cierre de esta edición, son 10. Se cree que la epidemia podría sobrepasar, en pocos días, los 100.000 afectados. Parece que no sólo los números del INDEC están mal.
La ministra de salud de la nación, Graciela Ocaña, afirmó que “el dengue llegó para quedarse” pero que “tenemos el servicio sanitario preparado para enfrentar la situación. Está dentro de los planes de acción de Ministerio desde hace muchos años. El mosquito Aedes existe en nuestro país hace 20 años: cada vez avanza sobre una mayor parte del territorio nacional”. Además, la ministra dijo que “el calentamiento global y la situación socioeconómica” motivaron el resurgimiento y explicó que los brotes en nuestro país “tienen que ver con la situación en otros países”. Si leemos entre líneas, en un rato de declaraciones, acepta que el Estado tuvo tiempo de prepararse y no lo hizo, le hecha la culpa al calentamiento global y le echa la culpa a los países limítrofes. Hace 20 años que saben de la existencia del mosquito transmisor y “están trabajando…” la pregunta del millón es ¿Qué trabajo hicieron en todo este tiempo?
Nadie se hace cargo, ni a nivel nacional ni a nivel provincial. Según ellos se está trabajando hace años, dicen que el dengue es “uno de los problemas de la salud pública”, y como siempre, se toman medidas preventivas cuando el problema ya se les fue de las manos.
A nivel local las cosas no son muy diferentes. Se hacen fumigaciones en plazas, se informa a la población sobre los síntomas de la enfermedad, se busca crear conciencia en los ciudadanos sobre el cuidado que cada uno debe tener en su casa para evitar la reproducción del mosquito, pero como siempre, nadie se hace cargo de los focos de infección más importantes.
Solamente por nombrar, y sabiendo que probablemente nos estamos olvidando de algunos lugares, en el Municipio que dice ser líder en prevención existen estas cosas:
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Los barrios sin cloacas y con aguas que permanentemente corren y se estancan.
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Los terrenos baldíos con pastizales y basura, muchos cercanos a escuelas donde se entrega información a los chicos para evitar la reproducción del mosquito en sus casas.
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La costanera y la zona de la barranca, con minibasurales que incluyen neumáticos hasta de camión..
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Las tosqueras de nuestra ciudad que nadie controla, donde se junta agua a raudales.
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Pérdidas de agua en las calles que nadie repara.
Como si todo esto fuera poco, el lunes 6 de abril una persona ingresó, primero en la clínica Delta y luego en el hospital de nuestra ciudad, con síntomas que respondían a una enfermedad viral y que eran compatibles con el dengue. Los estudios de sangre que confirman la enfermedad tardan unos días, pero según el diario local esta persona fue dada de alta al día siguiente. Aseguró el doctor Rossini, director de salud del Municipio, que se tomaron medidas preventivas y se realizaron las recomendaciones pertinentes al caso, y además el municipio fumigó la casa y los alrededores de la misma en un radio de 4 cuadras. Por otro lado, se confirmó que la afección habría sido contraída en otra ciudad de Santa Fe, por lo que las autoridades sanitarias se sintieron aliviadas. ¿Alivio a causa de que? ¡Qué importancia tiene si la enfermedad viene de Santa Fe, La Quiaca o el Congo Belga! Si un mosquito que vive en Campana pica a una persona enferma, después le pasa el virus a otra que viva cerca, no se va a ir volando a picar a alguien que está en San Juan. Mínimamente, ante la duda, deberían haber dejado a esta persona en el hospital hasta conocer los resultados de los análisis. Pero claro, es muy caro tener a alguien internado “por si las moscas” (por si los mosquitos en este caso).
Por otra parte, mientras la voz oficial Municipal dice que “en nuestra Ciudad aún no se ha detectado la presencia del mosquito transmisor” (ver http://www.laautenticadefensa.com.ar/noticias.php?sid=62827 ), a solo 9 kilómetros, el subsecretario de Salud de Zárate, Dr. Roberto Sciarreta, aseguró al portal Zarate Informa, que “uno de cada 4 mosquitos en Zárate es Aedes Aegypti” http://www.zarateinforma.com.ar/despachos.asp?cod_des=1764&ID_Seccion=78
En pocos días se espera que empiece a descender la temperatura. Si sucede, habremos zafado esta vez. Pero la primavera siempre vuelve...
Una vez más, una enfermedad vinculada a una lucha ambiental (la lucha contra el mosquito vector) pone en evidencia la inoperancia del gobierno local, y como la salud de la población se encuentra librada al azar.