Si decimos “crisis energética”, todos sabemos de qué se trata el tema.
Actualmente nuestro país está consumiendo más energía de la que produce. Hace un tiempo, en Cancercrisis te hablamos de la idea de construir Atucha III, y del reinicio de la obras de Atucha II. (http://www.cancercrisis.8k.com/notas/nota0126.html ) Te contamos además los pormenores de la Termoeléctrica Manuel Belgrano (http://www.cancercrisis.8k.com/notas/nota0122.html, http://www.cancercrisis.8k.com/notas/nota0121.html http://www.cancercrisis.8k.com/notas/nota0117.html) Parece que nuestro gobierno está realmente preocupado sobre este tema.
Hace poco, y luego de 20 años, las obras en Atucha II iban a comenzar finalmente. De más está decir que mantener esas instalaciones inactivas cuestan unos 25 millones de dólares al año, que se estima el costo de obra hasta el momento en 2.200 millones pagados (quedan 1100 millones de deudas), y que para su finalización se prevee una inversión de 480 millones, sin tener en cuenta el costo de decomisionamiento que puede llegar a un valor similar al de su construcción. Ni siquiera estamos hablando de otros costos reales, como los problemas ambientales, el tratamiento y la gestión de los residuos o, en todo caso, la salud y la vida de las personas que viven bajo la zona de influencia y que pueden verse afectadas en caso de accidentes... o en caso de que existan dos reactores nucleares más (Si, estamos hablando de tu vida y de la de todos los que viven cerca tuyo... ¿pero cuanto puede valer una vida? Por lo visto no está contemplado dentro de ningún presupuesto).
En fin, el tema entonces es que se comenzaron las tareas de finalización de obra. Las entrevistas para contratar empleados idóneos había comenzado, y parecía que todo iba a estar listo para que, en 2010 (algunos dijeron 2011, otro mas pesimistas vaticinaron el 2015), tuviéramos lista Atucha II, que generaría unos 700 MW de potencia, más que necesarios en vista de los problemas energéticos actuales.
Días atrás nos enteramos que se rehicieron los cálculos, y resultó que sería mucho mas provechoso construir 2 termoeléctricas como la que existe actualmente en nuestra ciudad, dado que con el mismo dinero se aportarían unos 1100 MW de potencia al SIM (Sistema Interconectado Nacional). Teniendo en cuenta la situación financiera del país y el aumento continuo en la demanda de energía, parece ser una solución más que interesante. Entonces ahora ya no tendríamos una central nuclear nueva, sino 2 nuevas Termoeléctricas, que serían emplazadas en algunas ciudades como la nuestra, donde poco importan la salud y el medio ambiente. Los planes ya están trazados, solo queda conseguir el dinero necesario para comenzar a trabajar. Si algo destaca a nuestros gobernantes es su capacidad de generar ideas y cambiar de planes, como si aquellos a quienes habían prometido una fuente de trabajo no importaran. Ahora las promesas van a otros.
En solo 11 meses podríamos contar con una nueva ceremonia de apertura. Solo 11 meses y tema solucionado. Jamás saldría a la luz que en realidad en 11 meses no se construye una termoeléctrica con todas las precauciones necesarias, ni empezará a trabajar correctamente hasta un tiempo después... ni muchos otros ni que obviamente solo saben quienes trabajan allí.
El otro tema es que estas plantas utilizan gas o diesel purificado que debe importarse. Estamos en época de crisis, eso es imposible, ¿que hacemos? ¡A no deseperar! Nuestros grandes amigos de Siemens nos hicieron la gauchada y adaptaron las turbinas para que funcionen a fuel oil. Éste tiene una concentración de agentes contaminantes mayor, pero bueno, es lo que hay.
Así que una buena noticia, no vamos a tener Atucha II, al menos no por ahora. El problema es si eso nos lo cambian por dos termoeléctricas más. Además, si tardaron 20 años en empezar las obras de nuevo, quién te dice que dentro de otros 20 no decidan empezar otra vez...
Eso sí, si no hay Atucha II, Atucha I sigue funcionando. Tenía vida útil hasta 2004, pero ¿que hacen 5 años más?
Como siempre, el tema de las energías alternativas y renovables no está dentro de los planes del gobierno. Según un especialista de la CNEA, con una inversión de 2.000 millones de dólares se pueden generar 2100 MW de energía y crear 42.000 puestos de trabajo, con la instalación de generadores de energía eólica. Teniendo en cuenta los valores invertidos en Atucha II y su futura producción energética, esta idea parece un poco más inteligente ¿no?
Lamentablemente en nuestra ciudad no existen los vientos necesarios para implementar esta tecnología. De todos modos, ¿se imaginan en Ciudad Petardo algo que no contamine?, ¿una producción energética y trabajos que no generen problemas de salud? ¿Quién si?
Hasta la semana que viene.