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:: 5 de Marzo de 2009

¿Efecto Derrame o Derrame de Defectos?

Anónimos, pero con base científica
En la nota de esta semana, queremos seguir mostrando pruebas de por qué afirmamos que el barrio Las Praderas está golpeado continuamente por diferentes motivos. De paso, invitamos a cualquier vecino de Campana a que se dé una vuelta por las calles del barrio y vea en persona cómo desde el Estado municipal y provincial se olvidan de estas personas. No sólo las calles de tierra, los basurales a cielo abierto y las cavas abandonadas sino las modificaciones del terreno que hizo Sofitel y el “eterno” problema de Landnort y la contaminación del aire, agua y suelo.
Y aunque haya punteros políticos que hagan callar a los vecinos, Cancercrisis y mucha gente seguirá luchando para que la verdad se sepa y no la sigan tapando.

Ahora sí, metiéndonos en el tema…
Como adelantamos al inicio de la nota, hoy les queremos mostrar una investigación publicada y presentada en el “Décimo Encuentro Internacional Humboldt, Rosario, provincia de Santa Fe, Argentina”, efectuado del 13 al 17 de octubre de 2008, que realizaron investigadoras de la Universidad Nacional de Luján, demostrando las condiciones en las que se vive en el barrio Las Praderas, cómo Landnort debería irse del barrio y del agravamiento causado por la instalación de Sofitel.
Para entrar más en el tema, queremos remitirnos a un fragmento de la nota publicada en la revista “El Monitor”, que publica el Ministerio de Educación de la Nación, también publicada en Cancercrisis el día 20 de mayo. (http://www.cancercrisis.8k.com/notas/nota0118.html):

“Si en la década del setenta, cuando el barrio se formó, su nombre podía interpretarse como una expresión de deseos, treinta años después resulta una dolorosa ironía. En la localidad de Campana -Provincia de Buenos Aires-, a la altura del kilómetro 70 de la Ruta Panamericana, hay una zona llamada Las Praderas: cerca de setenta manzanas, bordeadas por plantaciones de soja, donde hay por lo menos tres hornos de ladrillo a cielo abierto, seis cavas devenidas basurales y una empresa tratadora de residuos que -según denuncia una causa tramitada en la Justicia- contamina las napas y produce a los vecinos enfermedades respiratorias, gastrointestinales y de piel.”

Siguiendo en la línea científica y luego de consultar al experto, Lic. Agustín Citadini, del Staff de Cancercrisis, queremos mencionar un concepto muy utilizado en las ciencias sociales, el de Vulnerabilidad. ¿Por qué mencionamos esto? La vulnerabilidad es “la incapacidad de algunos grupos humanos de enfrentar una situación de riesgo o problemática debido a la escasez de recursos: ya sean estos de tipo material, financiero, social, natural, etc.”

Remitiéndonos a esta idea, la gente de Las Praderas es mucho más vulnerable que la que vive en el country El Bosque, en Sofitel o en el centro de la ciudad y esto lo mencionamos porque la contaminación los afecta aun más, ya que en el barrio muchos de los habitantes no pueden afrontar los gastos que implicaría comprar agua potable en bidones o pagar un laboratorio que analice y compruebe la contaminación que los afecta. La mayoría no posee obra social, de esta forma son atendidos en salitas y allí les diagnostican sarna, les dicen que se bañen pero nunca aceptan que las lesiones en la piel, los problemas respiratorios y gastrointestinales son consecuencia de la contaminación.

¿Efecto derrame o derrame de defectos?
La investigación que se realizó en el barrio y que hoy queremos mostrarles se enmarca en la investigación denominada “Situación y percepción de los habitantes de los barrios populares adyacentes a las urbanizaciones cerradas de la Región Metropolitana de Buenos Aires ¿efecto derrame o derrame de defectos?” que forma parte del Programa de Estudios Geográficos de la División Geografía de la Universidad Nacional de Luján.

“El barrio Las Praderas se origina en la década de 1960” en tierras “ocupadas de hecho” ubicadas en el Km. 70 de la Ruta Panamericana y a pocas cuadras de lo que hoy es la calle colectora de la ruta. Adyacente a este barrio, se encuentra la urbanización cerrada “el Bosque”, ambos barrios sólo se visualizan una vez penetrada la calle de acceso o por la señalización que es poco destacable. Las Praderas está compuesto por familias de muy bajos recursos –muchas de las cuales se encuentran bajo la línea de pobreza- El trabajo de campo nos posibilitó constatar que la población subsiste a través de planes sociales; los hombres realizan changas o cartonean y algunas mujeres se desempeñan como empleadas domésticas en el country El bosque. Otra actividad que se pudo detectar es la fabricación familiar de ladrillos con hornos a cielo abierto. También se detectaron cavas convertidas en basurales con los consiguientes riesgos de contaminación ambiental. La población del barrio Las Praderas no sólo no tiene ningún servicio sanitario por red, sino que gran parte del agua se obtiene de canillas generales que se encuentran en las veredas. (...) A pesar de haber sido clausurada por contaminación por la Justicia Federal, y de plantearse la reubicación de la misma, la empresa sigue funcionando, y se siguen registrando los malos olores, afectando a una población aproximada de 7000 habitantes comprendida entre las urbanizaciones de Otamendi, San Jacinto, Albizola, Las Praderas y El Bosque. Por otra parte, ante el reclamo de los vecinos por el no cumplimiento de la relocalización, tanto la Dirección de Medio Ambiente y la Secretaría de Política Ambiental (SPA), se comunicaron con los vecinos para informar que el Municipio no dispone del predio que se había comprometido a conseguir para la reinstalación de Landnort.”

Y entre sus conclusiones, plantea:
“A esto se suma la ausencia de planificación, la debilidad en los controles en cuanto el cumplimiento de la legislación vigente, la prevalencia de la racionalidad económica frente a la ambiental en los procesos de toma de decisiones; la falta de cumplimiento de los deberes de los funcionarios públicos; la carencia de infraestructura para hipótesis de desastres; el desconocimiento de la población acerca del riesgo al que está expuesto; la escasa participación de la población en los procesos de gestión del riesgo; y finalmente la desarticulación entre los diferentes actores sociales, en cuanto roles, responsabilidades y compromisos, entre otros. En este contexto, es necesario generar una conciencia ambiental tanto en la población como en los sectores de poder, incluyendo sus mecanismos e instancias, de manera que se actúe en forma integrada, interjurisdiccional, interdisciplinaria y participativa, es decir, formando parte de un todo dinámico desde una visión sistémica.
(la investigación completa en: http://elistas.egrupos.net/lista/encuentrohumboldt/archivo/rsg/2543 y otra investigación: http://revista-theomai.unq.edu.ar/numespecial2005/ar_carballo_numesp2005.htm)

PROBLEMÁTICA
Para finalizar, queremos citar un párrafo de la primera nota de Cancercrisis sobre el problema de Landnort y el barrio Las Praderas.
“Todos en el barrio saben dónde queda la empresa. Todos han sido y son afectados, en mayor o menor medida, por la presencia de ésta. En el barrio campanense de Las Praderas algo huele mal: Land Nort S.A. Empresa dedicada al tratamiento de residuos industriales. Uno quizás imagine una planta sofisticada y moderna, pero Land Nort tiene una manera mucho más simple de disponer los residuos: hace un pozo, entierra el residuo y tapa el pozo... "método Landfarming" lo llaman. Claro: la tierra no es impermeable. Las napas de agua se contaminan con plomo, arsénico, bromo, hidrocarburos policíclicos aromáticos y, obviamente, microorganismos patógenos. Muchos son ya los vecinos del barrio afectados por lesiones en la piel, molestias gastrointestinales, hepatitis A, Escherichia Coli, Shigella, alergias, cáncer.” (http://www.cancercrisis.8k.com/notas/nota0003.html)

Aunque parezca una locura (sin duda en otra ciudad lo será), esta nota fue publicada el 27 de Abril de 2004. Cualquier persona pensaría que con tanto tiempo transcurrido, con el paso de 3 gestiones de diferentes intendentes, este problema ya se hubiese solucionado, pero lamentamos decir que no. Landnort sigue instalada y contaminando en el barrio Las Praderas, en la reserva Otamendi, en el barrio Otamendi y alrededores. Y como si esto fuera poco, ahora también tienen que aguantarse a Sofitel y sus deseos de modificar los arroyos y de inundar a quienes quieran; pero por suerte la actual Intendente de Campana se preocupa por el barrio y les puso iluminación en la entrada… Eso sí, de Landnort ni habla. Tampoco hablan los opositores Caly Tasistro, Carlos Cazador, etc.

Agradecemos de todas formas a la empresa Landnort que paga la publicidad en algún programa del canal oficial, perdón del canal local, algún programa de una señorita con una rana en la mano y que publica notas con faltas de ortografía en el diario local, menos mal que la empresa de esa forma se preocupa de la contaminación y del ambiente en nuestra ciudad.

Si quieren conocer más detalles del problema, los invitamos a ver notas anteriores de nuestra página y fotolog:

http://www.fotolog.com/cancercrisis/58141057
http://www.fotolog.com/cancercrisis/48171368
http://www.fotolog.com/cancercrisis/46332118
http://www.fotolog.com/cancercrisis/45604143
http://www.cancercrisis.8k.com/notas/nota0003.html
http://www.cancercrisis.8k.com/notas/nota0005.html
http://www.cancercrisis.8k.com/notas/nota0006.html
http://www.cancercrisis.8k.com/notas/nota0022.html
http://www.cancercrisis.8k.com/notas/nota0023.html
http://www.cancercrisis.8k.com/notas/nota0024.html
http://www.cancercrisis.8k.com/notas/nota0028.html
http://www.cancercrisis.8k.com/notas/nota0040.html
http://www.cancercrisis.8k.com/notas/nota0051.html
http://www.cancercrisis.8k.com/notas/nota0060.html
http://www.cancercrisis.8k.com/notas/nota0062.html
http://www.cancercrisis.8k.com/notas/nota0066.html
http://www.cancercrisis.8k.com/notas/nota0067.html
http://www.cancercrisis.8k.com/notas/nota0108.html
http://www.cancercrisis.8k.com/notas/nota0118.html

En Campana, los problemas de la gente y de la contaminación parecen ser interminables, eternos. Pero también serán eternos nuestros reclamos, nuestras denuncias, nuestras propuestas. Entre todos podemos cambiar la realidad, pero al menos debemos abrir los ojos para que eso suceda.

Hasta la semana que viene.