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:: 4 de Febrero de 2009

la medida prefecta

En diciembre, asumió el nuevo jefe de Prefectura de Puerto Campana, Guillermo Cochi, quien no tardó demasiado en hacernos dudar sobre sus intenciones.

Su primer medida fue prohibir la libre circulación por Avenida Larrabure en zona de terminales portuarias y empresas (ESSO, RHASA, Cabot, Carboclor), permitiendo solo el ingreso de trabajadores del área.

¿Por qué? Cochi se justificó, explicando que se trata de evitar atentados y cuidar a los ciudadanos de posibles desastres, teniendo en cuenta el riesgo potencial de la zona, por su naturaleza misma, y por las tuberías que existen al costado del camino.

A NADIE se le ocurriría pensar que, en última instancia, lo que Cochi y Prefectura buscan, es evitar ciudadanos-testigos de la contaminación que generan las empresas de la zona, y del contrabando de combustibles en los puertos. Ni mucho menos pensar, que nuestro ángel Guillermo, estaría más abocado a cuidar el bolsillo de los empresarios y los intereses del municipio, que a cuidarnos a los ciudadanos. ¡No!... ¿No?

No hace falta más que revisar cada una de las notas de nuestra página, para entender nuestra desconfianza. Por un lado las empresas de la zona, son algunas de las más contaminantes de Ciudad Petardo. Por otro lado, muchas veces, esta contaminación no solo no está a la vista, si no que está literalmente escondida. Y Finalmente, adivinen quién NO controla ni descubre, o hasta autoriza, estos “secretos”. Por supuesto: el gobierno. Es decir que, nosotros, podemos decidir entre estar en sus manos y en sus bolsillos, en cualquier sentido, o hacernos cargo por nuestra cuenta. Los Cancercrisis, los misioneros, y muchos de ustedes que se acercan con información, elegimos la segunda opción. Y así, descubrimos y obtuvimos pruebas de “pequeños” secretos de las empresas de la zona, como por ejemplo, el bautizado por nosotros, Lago Rhasa, un lago de hidrocarburos, que nunca hubiéramos encontrado, sin la posibilidad de la circulación libre por Larrabure, que como bien aclaró Cochi (no sea cuestión de que alguien esté pensando en acceder de otra manera) es el único ingreso a esta zona.

Entendemos que es una medida de seguridad arbitrar el paso a una zona netamente industrial. El problema surge, en una ciudad como la nuestra, en donde increíblemente una zona así, está a metros del centro urbano, a lo que se suma la secuencia de corrupción que describimos antes, que ya es figurita repetida en Cancercrisis. ¿Tenemos un caso más, de los que abundan, en donde la ley se aplica solo cuando les conviene a unos pocos?

En conclusión, la medida por sí misma, contextualizada en la NO planificación territorial de Ciudad Petardo y sus gobernantes, genera dudas.

Sin embargo, el verano nos puso un poco ansiosos, y quedarnos con dudas, nos da calor.  Así que decidimos investigar un poco a los autores de la medida, revisando las últimas acciones de Prefectura, y sus directivos.

En estos últimos días, existen en el diario local continuas recomendaciones para los ciudadanos que se acercan a la costanera pública, la cual según Cochi “No es apta ni está habilitada para bañistaspor el peligro de las fuertes corrientes, los remolinos, y las distintas profundidades. Es parte de la campaña de concientización  que lanzó nuestro nuevo jefe, y que se jacta de reforzar con la presencia de personal de prefectura en la zona, tanto por tierra como por agua. Ok, para que no digan que somos malos vamos a obviar esta carta de lectores http://www.laautenticadefensa.com.ar/noticias.php?sid=61153.

Sin embargo, hace cuatro meses, Prefectura, había realizado un informe asegurando el riesgo de desmoronamiento de la costanera pública.

¿Cómo pasamos desde un riesgo de desmoronamiento, a una simple recomendación para bañistas sobre peligros dentro del río? ¿Se habrá realizado algún trabajo de reparación? ¿Se habrá detenido el proceso erosivo?

No, la respuesta es mucho más simple y menos utópica:

El informe de prefectura fue la justificación del “NO” que se le dio a Caly Tasistro ante su pedido para realizar en la costanera su espectáculo de cumbia, con el que, oh casualidad, el municipio no está demasiado contento.

Pero hace tiempo que dejamos de creer en las casualidades, al igual que el concejal Álvarez, quien pidiendo el cierre de la costanera aclaró: “salvo que este sea un informe hecho a pedido político” (aclaración que nuestro confiable diario local evitó con un ¿ingenuo? acento en “salvó” http://www.laautenticadefensa.com.ar/noticias.php?sid=57715 )

Entonces, pareciera que el informe de Prefectura, era solamente un pedido Municipal, ya que si realmente hubiera existido peligro de derrumbe en un espectáculo tropical, también existiría actualmente con la gran cantidad de gente que visita la costanera, y si fuera así, queremos creer que Prefectura clausuraría la zona directamente, sin molestarse en campañas de concientización.

Otro hecho reciente, es la montaña de sal en la terminal portuaria Euroamérica, que fue denunciada por ser un acopio de mineral a cielo abierto. Frente a la denuncia, Prefectura explicó que Euroamérica no está en su jurisdicción, pero, como haciéndonos un favorcito, y ya que el viento podría llevar partículas hacia lugares que SI están dentro de su jurisdicción, intimó al responsable del área.

Parece ser que Cochi, es muy respetuoso de la ley, y no le importa la seguridad de los ciudadanos de Campana, si no solamente la seguridad de los habitantes de SU jurisdicción.

Pero ¿cómo? Si había explicado antes, que su nueva medida de controles en Av. Larrabure se amparaba en la adhesión de Argentina al código PBIP, es decir el Código Internacional para la Protección de los Buques y de las Instalaciones Portuarias, cuya aplicación es responsabilidad de Prefectura.

¿Prefectura no protege todas las terminales portuarias, como debería según el código, si no solo las que le convienen?

Resumamos. Si, como aparenta ser, Prefectura estuviera actuando en beneficio del municipio y de las empresas, entonces sí, se aclararían nuestras dudas.

Y sí… que podíamos esperar de un jefe de zona de Prefectura, como Gustavo Koplin, que mandaron al Delta en vez de echarlo (por dirigir la represión a los trabajadores del casino flotante) y de un nuevo jefe de Prefectura, como Guillermo Cochi, que, cuando formaba parte de la dirección ambiental de Prefectura en Gualeguaychu, decía que las papeleras no contaminaban.

Hasta la semana que viene.