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:: 28 de Enero de 2009

¿de que hablamos cuando hablamos de responsabilidad social empresaria?

Éste es un término que ha adquirido una gran importancia y difusión en los últimos veinte años de nuestra historia.  A simple vista, la Responsabilidad Social Empresaria (comúnmente abreviada con sus iniciales: RSE) parece ser un concepto más que claro para cualquier persona, pero existen diversos factores y mucha información a tener en cuenta para comprender verdaderamente qué es lo significa y por qué a las empresas les interesa cada vez más incorporar y desarrollar la RSE en todos sus diversos ámbitos.

  • Responsabilidad Social Empresaria (RSE): Definición y breve reseña histórica.

La Responsabilidad Social Empresaria puede definirse como “un  amplio conjunto de políticas, prácticas y programas que establece metas empresariales compatibles con el desenvolvimiento sustentable de la sociedad, preservando recursos ambientales y culturales para generaciones futuras, respetando la diversidad y promoviendo la reducción de las desigualdades.” Todas las definiciones que abarcan muchos aspectos, ya sea ecológico, económico y/o político, pero que siempre se dirige al supuesto compromiso de la empresa hacia la sociedad.

Son muchas las empresas que se suman a estas prácticas establecidas por la RSE, principalmente las grandes multinacionales. Este “compromiso” encontró su auge en la década de los noventa. Incluso algunos expertos en el tema afirman que, en verdad, la preocupación de las empresas por establecer lazos comunitarios comenzó en la década de los 70. Ya para 1970, la Casa Blanca y el Congreso de los Estados Unidos trabajaban arduamente para la creación de la “Environmental Protection Agency” (EPA), en respuesta a las demandas de la población: poder gozar de agua, tierra y aire más limpios y puros. Por lo tanto,  vemos que la problemática del daño ecológico ocasionado por las empresas ya había comenzado incluso mucho antes de la creación de ese ente y que surgía la necesidad de las empresas de poder proyectar una buena imagen a pesar del daño que ocasionaban al ambiente y a la salud de los individuos, lo que sería una especie de “escudo de defensa”. Lo cierto es que, en parte, podemos decir que el concepto de RSE  y su aplicación se convirtieron en algo notable y evidente  como consecuencia de la globalización y del surgimiento de nuevas tecnologías que mostraron como contrapartida nuevas necesidades y problemas para la sociedad. Un claro ejemplo de una nueva problemática ocasionada por el desarrollo industrial es el daño ecológico y su impacto en la salud de los habitantes. De esta manera, la Responsabilidad Social Empresaria (la necesidad de las empresas de crear lazos comunitarios) fue surgiendo como consecuencia del crecimiento industrial.

  • ¿Por qué a las empresas les conviene establecer lazos comunitarios?

Claramente existe un objetivo subyacente detrás de lo que es la Responsabilidad Social Empresaria. A simple vista, vemos que las empresas se preocupan por los habitantes del lugar donde ellas están insertas y que tratan de jugar un papel político o incluso “cooperativo”. Hoy por hoy, las empresas asumen como obligación, y no como opción,  el establecer lazos comunitarios. Pero… ¿por qué?

Uno de los beneficios más destacados es el beneficio impositivo que conlleva el participar en organizaciones no gubernamentales y el realizar donaciones a distintas entidades, ya sea escuelas, hospitales y hogares de niños. Al realizar estas colaboraciones, las empresas obtienen una reducción en el impuesto a las ganancias, que desde luego, debe de representar un alivio importante para los presupuestos de las grandes industrias. De hecho, esto es así no sólo para las personas jurídicas sino también para cualquier persona física que decida realizar donaciones y que luego lo especifique en la declaración de ganancias al cierre de un período de facturación. Existen ciertas limitaciones y restricciones impuestas por la ley de impuesto a las ganancias en cuanto al porcentaje máximo que, tanto las empresas como los individuos, pueden destinar a donaciones y demás colaboraciones a entidades. Dicho límite es el del 5% de la ganancia neta del ejercicio, tal como lo estipula la ley en su artículo 81, inciso c [Ver: http://biblioteca.afip.gov.ar/afipres/Ganacias_Ley_20628_97.pdf]. Otra de las restricciones es que el ente que recibe de esa ayuda debe ser un ente sin fines de lucro y debe estar inscripto en la AFIP como tal. Todo debe aparecer detallado en la declaración de ganancias.

Otra de las destacadas ventajas que obtienen las empresas al aplicar políticas de RSE es el de mostrar una determinada imagen  a la población, una imagen de empresa seria y comprometida con la sociedad. En general, los ciudadanos consideran que las empresas deben incorporar la Responsabilidad Social a la estrategia de negocio.
La responsabilidad social empresaria aparece como un componente importante en la imagen que los ciudadanos se forman de las empresas, constituyéndose en uno de los atributos más valorados. Esto implica no sólo realizar acciones en beneficio de la comunidad en la cual está inserta la empresa(por ejemplo, la asistencia a personas desfavorecidas, el apoyo a proyectos sociales, la promoción de acciones de voluntariado empresario), sino también orientar su conducta basándose en principios éticos que contemplen el respeto por las leyes, el pago de impuestos y la conformación de condiciones adecuadas de salud y seguridad de los empleados (un ambiente de trabajo saludable y la promoción de instancias de formación y capacitación de los empleados).

Otra ventaja, quizá no aplicable para todas las empresas, pero sí a gran parte de ellas, es el hecho de que aquellas empresas que implementan políticas de RSE influyen indirectamente en la decisión de los consumidores en la compra de sus productos o en el uso de sus servicios. Dicho de otro modo, la Responsabilidad Social Empresaria es un tema que incide en la decisión de compra de los ciudadanos.
El comportamiento socialmente responsable afecta la opinión y el juicio que se tendrá de la empresa, incidiendo sobre la decisión de consumir un producto o utilizar un servicio. Por este motivo, las grandes corporaciones consideran que es importante el diseño de una buena estrategia social, desarrollando programas de interés para la comunidad e identificando los sistemas más idóneos para comunicar su compromiso con la sociedad.

En conclusión, las empresas establecen lazos comunitarios con la población porque realmente lo necesitan, porque sacan provecho económico y político de ello, y por eso todas las prácticas y medidas realizadas en cuanto a RSE constituyen no un gasto, sino una inversión para las empresas; una inversión que ve sus resultados entre el mediano y el largo plazo. Desde luego, cabe destacar que más allá de responder a una supuesta “ética empresarial”, las inversiones en RSE son políticas publicitarias que apuntan a construir una buena imagen corporativa (en general, las empresas no sólo hacen donaciones sino que también se preocupan por promocionarlas). Por eso, muchas veces encontraremos que las colaboraciones realizadas por las grandes multinacionales vienen acompañadas de un extenso y opulento aviso en los medios de comunicación locales y /o nacionales.

  • Ejemplos en Campana

Como no podía ser de otra manera, la ciudad de Campana es un claro ejemplo en donde sus industrias se esfuerzan de un modo significativo por querer establecer lazos comunitarios. Básicamente son dos las multinacionales que aparecen más seguido en los medios locales mostrando su buen accionar para con la sociedad: Siderca y Esso. Acciones tales como plantación de árboles, inversiones en escuelas y hospitales, organización de maratones y de campañas viales para la seguridad de los individuos, son moneda corriente en nuestra ciudad.

También encontramos el cuidado de plazas y parques como típico ejemplo, así como diversas charlas en las escuelas y visitas guiadas en distintas empresas de la zona.

Ahora bien, ¿debemos estar agradecidos por este comportamiento tan corriente de nuestras empresas? Ante todo, debemos recurrir a los hechos, a la realidad, por más escondida que ésta se encuentre. Entonces vemos contradicciones tales como las que se mencionarán a continuación:

  • Por un lado, Siderca construye el parque urbano, organiza increíbles fiestas de fin de año y frecuentes maratones en pos de una vida más sana y por otra parte,  inunda la ciudad con diversos contaminantes, a saber, Cadmio, Cromo, Cobalto, Hierro, Plomo, Manganeso, Mercurio, Níquel, Zinc, Hidrocarburos aromáticos (Fluoranteno, Pireno, Fenantreno), Benzaldehído y Dioxinas.  
  • Empresas tales como Esso, Siderca, Carboclor, Petrobrás, Cabot (y la lista no termina), conforman el CICACZ y el GIIC, organismos destinados a la colaboración empresaria en beneficio de la sociedad, con objetivos tales como la difusión de información y  la investigación pero, en verdad, sabemos que esos organismos tienen como fin simplemente el proyectar una buena imagen corporativa. En el caso de CICACZ, además, se postulan como controladores ambientales de ellos mismos. Es decir: las empresas son controladas por un organismo formado por ellas mismas.
  • Esso organiza innumerables campañas de seguridad vial, para concientizar a la población sobre la cautela que debemos tener para evitar accidentes de tránsito. Actualmente en Campana mueren muchas más personas por enfermedades relacionadas con la contaminación ambiental que por accidentes de tránsito. Esa “preocupación por la vida del otro” resulta, entonces, falaz.
  • Por un lado, Cabot  cuida la plaza Italia y por otro, sus contaminantes producen Leucemia Infantil, otros tipos de cáncer y enfermedades pulmonares irreversibles.
  • Minetti con su plan de responsabilidad social empresaria pinta la escuela del barrio San Cayetano pero no protege al barrio del polvillo que ellos liberan y que está provocando muchas enfermedades, sobre todo en la población infantil.
  • Landnort se publicita como empresa responsable en el Canal 15 y nada se dice de que su funcionamiento en medio del Barrio Las Praderas es ilegal.
  • Muchas empresas de la zona colaboran con la Fundación Renacer, un grupo zarateño de ayuda a pacientes oncológicos.
  • Carboclor publicita en el diario del Comité Zonal de Seguridad e Higiene diciendo que es una empresa que cuida del medio ambiente, cuando en realidad sus contaminantes son altamente cancerígenos y nada se hace para evitar este impacto en la salud de los individuos.

La lista puede resultar interminable. Claramente los hechos hablan por sí solos: las empresas se muestran colaboradores con la sociedad, pero el daño que ocasionan no es reparado con su destacada “Responsabilidad Social Empresaria”. Los lazos comunitarios son establecidos en pos del desarrollo empresarial, pero es este mismo desarrollo el que se lleva a cabo en detrimento de los habitantes donde dichas empresas se encuentran instaladas. Y como si fuera poco, los debidos controles por parte del gobierno, tanto nacional como municipal, fallan o no existen.

  • Conclusión. ¿Es esto Responsabilidad Social?

Sin ninguna duda podemos decir que el concepto de RSE  comprende muchos aspectos y posee grandes beneficios, a simple vista para la sociedad, pero en mayor medida para las empresas, ya que los lazos empresariales establecidos con la comunidad tienen su razón de ser en limpiar la imagen corporativa ante tanto daño ocasionado por estas industrias. Incluso se han ido formando, a lo largo del tiempo, diversas organizaciones que promueven el desarrollo de la RSE como tal. A nivel nacional, encontramos institutos tales como el IARSE (Instituto Argentino de Responsabilidad  Social Empresaria). A nivel local, contamos con el CICACZ (Comité Inter-industrial de Conservación del Ambiente Campana-Zárate) y el GIIC (Grupo Industrial de Interacción Comunitaria (G.I.I.C.) formado por Cabot, Carboclor, Esso y Petrobrás. Ambas organizaciones están, supuestamente, regidas por los principios de la Responsabilidad Social Empresaria, pero con sólo ver cuáles son las empresas que conforman estos grupos podemos visualizar que jamás se podrá ser imparcial en las investigaciones y proyectos que supuestamente realizan, ya que jamás irían en contra de sus propios beneficios lucrativos.

En conclusión, la RSE constituye uno de los pilares básicos de toda empresa, especialmente de toda multinacional. Tanto más necesaria en aquellas que mayor mala imagen deben expurgar.