Como explicamos la semana pasada, la empresa “Cormela S.A” necesita, para llevar adelante su producción de ladrillos, tejas y demáses, una gran cantidad de greda (tierra colorada). De algún lado tiene que salir toda esa tierra, y nos empezamos a preguntar de dónde. Esto fue lo que encontramos.
Desde hace aproximadamente 20 años la empresa Cartier provee a la ladrillera de la tierra indispensable para construir la cantidad que le exige el mercado. Otro distribuidor importante en la actualidad es Meglio e hijo.
Esta greda se extrae de innumerables campos en la ciudad de Campana, y su extracción está considerada como explotación minera a cielo abierto, por lo que la empresa Cartier y la del Señor Meglio necesitan contar con una habilitación municipal muy específica para realizar este tipo de tarea, además de pagar al municipio un impuesto por kilos de materia prima sustraído. Lo que mucha gente del rubro dice es que no es posible entrar al negocio de la greda, y que la traba se encuentra a nivel Municipal. Todo estaría armado para que los que se encargan de la explotación sean los mismos de siempre.
La extracción bien realizada exige una serie de requisitos. Nivelación del campo, raspado de la tierra negra, sustracción de la greda hasta donde lo permita el nivel y luego volver a desparramar la tierra negra para evitar las depresiones en los campos de extracción. Por supuesto que en nuestra queridísima ciudad estos pasos no suelen seguirse, aunque el procedimiento parezca sencillo. Cumplirlo acrecienta los gastos, y si a eso le sumamos el “flete” de transporte del material hasta Cormela la ganancia no queda tan jugosa como antes. Por todo esto, es más fácil y provechoso sacar la tierra negra, cavar lo más profundo que se pueda, cargar a los camiones toda la greda que entre y listo. Un negocio redondo.
A todo esto hay que sumarle que cada tantos camiones de tierra colorada se filtra uno de tierra negra. Tanto la extracción como la comercialización de tierra negra están prohibidas y penalizadas en el partido de Campana.
En el procedimiento incorrecto de extracción de tierra colorada hay un impacto ambiental del que rara vez se ha hablado. Muchas veces los campos son planos y la extracción llega hasta los 2 o 3 metros de profundidad, por lo que en lugar de dejar una llana pradera queda un gran pozo bajo el nivel original; en algunos casos hasta transformarse en grandes lagunas.
En la mayoría de los campos en los que intervinieron los “señores de la greda” se ve este proceso de destrucción ambiental. Si observamos atentamente, todos los campos, desde el Arco, yendo por ruta 6, están explotados. Quizás el sitio más importante y visible actualmente es el ubicado frente a Sintermetal: un enorme predio del que entran y salen camiones cargados de greda durante todo el día. Desde la ruta puede verse la explotación que está siendo llevada a cabo. A su vez, al costado de Sintermetal puede verse un gran acumulo de greda, que es nuestra tapa de la semana. En esa zona, detrás de Sintermetal, en los costados de los terrenos de Honda, los caminos laterales de la cárcel... basta hacer una recorrida para observar lagunas formadas tras las extracciones, desniveles, campos que ya no sirven para otra cosa que para que crezcan yuyos.
Sobre ruta 9, frente a la ex-ladrillera FACERA, se puede ver una gran extensión de terreno deprimido por la extracción irregular y descontrolada de greda. El Municipio planea hacer allí un barrio. Para empezar, todo el terreno deberá ser rellenado. Adivinen ustedes ¿quién pagará el costo para nivelar y poner en condiciones el terreno, que no quisieron afrontar los que se dedican a la extracción? La respuesta es: todos nosotros.
Hasta la semana que viene.