Hace algunas semanas encontramos, navegando el sitio del OPDS http://www.opds.gba.gov.ar/ , que la empresa “Carbones y Minerales industriales S.A.”, sita en la calle Iriart 1555, ha sido habilitada nuevamente a mediados de Agosto, tras haber sido clausurada en Marzo de este mismo año.
La noticia es vieja ¿y para qué la presentamos? Lo importante es que nos da una noción real de los contaminantes con los que trata la empresa, ya que las actas de clausura http://www.opds.gba.gov.ar/uploaded/resoluciones/47-2008.pdf y de levantamiento de clausura http://www.opds.gba.gov.ar/uploaded/resoluciones/303-2008.pdf contienen bastante información al respecto.
Leyéndolas, uno descubre que la Dirección Municipal de Medio Ambiente nunca notificó a los medios el problema real por el cual “Carbones y Minerales S.A.” había sido clausurada, solo se dio a conocer que en esta empresa y sus alrededores se encontraba desparramado material particulado de coque. Para anunciar concursos pedorros sobre la basura sobran las páginas en los medios locales. Para avisar a la población que una empresa está violando fuertemente la ley no hay una sola línea, por lo tanto nadie se entera.
En el acta de clausura encontrada en el sitio del OPDS, además de nombrar el material particulado de coque desparramado por sus alrededores, figuraba que en el estudio de impacto ambiental (que toda industria debe presentar antes de instalarse) no habían declarado un horno rotativo; se declaraban como difusas las emisiones de CO, NOx, SO2 y PM cuando en realidad eran descargada a través de una chimenea sin filtración previa, directo al aire; que la empresa no acreditó poseer en su planta el libro de emergencias y anormalidades, ni el libro especial de registros de emisiones de riesgo que toda industria debe tener; y que tampoco la empresa acreditó haber realizado monitoreos de todos los contaminantes, generados básicamente por el secado del carbón de coque de la empresa y que revisten un gran peligro para la salud, entre los cuales se encuentran:
Carbón de Coque: Canceres de varios tipos.
Benceno: Es quizás el contaminante más peligroso de la lista. Produce aplasia medular. Leucemia mieloide aguda, que puede tardar hasta 10 años en desarrollarse (por lo cual uno puede tener leucemia en el 2018 a causa de esto y haberse mudado de país), Linfomas no Hodgkin (de los cuales Campana sufre muchísimos casos, incluso en personas muy jóvenes) y Mielofibrosis.
Tolueno: Trastornos neurológicos y psiquiátricos, lesiones renales, neuropatía, alteraciones hepáticas, dermatitis, glomérulo nefritis.
Xileno: Daño hepático y renal.
Plomo: Produce el saturnismo que se manifiesta por alteraciones digestivas (alteraciones del gusto, dolores abdominales), hematologías (anemia), renales (daño progresivo , fibrosis, atrofia), neurológicas (encefalopatía, parálisis, neuropatías, artritis, irritabilidad), genitales (impotencia, abortos, esterilidad, malformaciones fetales).
Cromo: Alergias, cáncer de vías respiratorias.
Cadmio: Alergia, bronco espasmo, trastornos renales, bronquitis, enfisema, cáncer de pulmón y de próstata.
Por la ubicación de la empresa, y por el tipo de contaminantes que genera (particulado fino y grueso, gases, etc.), entre 3000 y 5000 personas que habitan las zonas en los alrededores de la planta se ven DIRECTAMENTE EXPUESTAS. Dependiendo de los vientos predominantes las zonas alcanzadas por los tóxicos pueden extenderse ampliamente, por lo cuál el número de habitantes moderadamente afectados se eleva por encima de los 15000 o más.
En el acta de clausura, la OPDS habla de “Peligro de daño inminente sobre la salud de la población, de los trabajadores y del medio ambiente”.
¿Se puede ser tan hijo de puta cómo para tener un ordenamiento territorial que mezcle este tipo de industrias con zonas residenciales? ¿Se puede ser tan podrido cómo para permitir que se radiquen empresas como esta? ¿Se puede ser tan asesino cómo para no cumplir la normativa vigente? ¿Se puede ser tan cómplice como para no informar a la población acerca de lo que están respirando?
Parece que si.
Hasta la semana que viene. |