Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

:: 15 de Mayo de 2008

el primer muerto de la termo

El Viernes 25 de Abril pasado (el mismo día que en Zárate se incendiaba IPESA, que si llegaba a explotar…) la Termoeléctrica Manuel Belgrano se cobró la primera víctima fatal; la primera de una lista enorme que algún día integrarán también algunos lectores de esta página ya que, cuando comience a funcionar, “la termo” generará una polución ambiental de la magnitud de ESSO o Siderca, o aún peor. Pero ¿cómo? ¿la termoeléctrica no estaba funcionando? ¡Si la vino a inaugurar Cristina, el Obispo, la Estela! ¿No?
No. No está funcionando. Y aunque los medios nacionales ya publicaron la mamarrachada http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0251/articulo.php?art=6767&ed=0251 , La Auténtica Defensa aún no se corrigió después de decir que ya estaba funcionando. Che, alguien que les avise, a ver si no se enteraron…
En un futuro Cancercrisis publicará algunos datos que aún no han sido revelados sobre el efecto concreto que tendrá el funcionamiento de la termoeléctrica en nuestras vidas, por ahora remitimos al lector interesado en profundizar al trabajo que viene haciendo Conciencia Ciudadana al respecto http://www.concienciaciudadana.org.ar/Files/TermoElectrica/TermoElectrica.htm
Esta semana lo que propone Cancercrisis es aportar algunos datos claves como para sumar a la escasa información que se dio en los medios acerca de la muerte de Juan Correa, quien oficialmente falleció “sepultado por tierra al desmoronarse parte de las paredes de la zanja donde estaba trabajando”.
En un primer momento, el Depto. de Industria de Cancercrisis (comandado por Aldo Piero) elaboró un breve informe en base a los datos disponibles. He aquí un fragmento del mismo:

“La tarea era realizada por la Empresa Geodrill, cuyo responsable de seguridad es un tal Juan Bautista Fernández. Utilizaban retroexcavadoras sobre orugas para realizar las excavaciones, como puede verse en las fotos del diario local http://www.laautenticadefensa.com.ar/noticias.php?sid=54130 la zanja no tenia realizado el corte en forma de talud, para evitar el desmoronamiento, mas aún observando que las máquinas se encontraban posicionadas muy cercanas a los operarios y a la escalera utilizada para el acceso a la excavación (…)


gra27.gif (22237 bytes)


¿Estarían apurados? Cosa normal en la construcción, los tiempos representan dinero para los constructores, sin medir las consecuencias (…)”

Era una buena explicación para la versión que estaba circulando, pero el dilema es: ¿cómo pudo un derrumbe dentro de un zanjón de dos metros de profundidad provocar una muerte y un herido grave? Un perito judicial no ligado a la investigación, y ante el cuál presentamos el informe, aseguró que es “técnicamente imposible” el accidente tal como se había conocido.
Al tiempo que crecía la sospecha sobre la información oficial, una fuente dentro de la termoeléctrica en diálogo con Cancercrisis reveló datos completamente diferentes a los publicados en los medios: “El desmoronamiento no fue la causa de la muerte y de las graves heridas del otro trabajador. Los aplastó una máquina excavadora. Las lesiones de los dos obreros lo dejan en claro.” Revisando la nota de La Auténtica Defensa, encontramos un párrafo clave: “El segundo trabajador fue estabilizado en el lugar por médicos de una empresa de emergencia, y luego fue trasladado al hospital San José en donde fue intervenido quirúrgicamente por una lesión en su pelvis.”. Pudimos confirmar que la lesión en la pelvis de este trabajador fue una grave lesión traumática, que afectó órganos internos, que aún mantiene al trabajador herido internado y sedado. Ante estas evidencias, el Dr. Chapatín, Jefe del Depto. Médico de Cancercrisis, elaboró una breve explicación al respecto:
“Un sepultamiento produce la muerte por asfixia. Si hubo un herido grave por sepultamiento ha de haber sido por aspirar tierra. La pelvis es como un anillo unido por fuertes ligamentos, para que se fracture debe haber una fuerza violenta, caída desde una cierta altura, un choque a alta velocidad o un aplastamiento por algo realmente pesado. Este tipo de lesiones con evisceración y que ponen en riesgo la vida del paciente no se puede dar por haberle caído tierra encima, es imposible.”
¿Qué cambia una u otra forma de muerte? Nada más y nada menos que la responsabilidad. Si la causa fue un desmoronamiento por una zanja hecha a las apuradas y sin la seguridad adecuada debido a los tiempos que dictamina “la termo”, la responsabilidad es de ellos. Si en cambio la causa fue un aplastamiento por una maquinaria, la responsabilidad sería enteramente de Geodrill.
Hasta la semana que viene.