¿Para qué querrían expertos de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) estar midiendo el nivel de radiactividad en los suelos de Campana? En la memoria anual del año 2003 de la CNEA figura un trabajo hecho por los ingenieros Fernández de Prado y Riga, del Centro Atómico de Ezeiza y Centro Atómico Constituyentes, respectivamente. Durante el 2003, en algún momento, se tomaron muestras de suelo en la ciudad de Campana, se midieron y se obtuvieron “equis” resultados. Decimos “equis” porque en la memoria anual (http://www.cnea.gov.ar/CAC/ci/03_8cap5.pdf) no aparecen los números, obviamente. Surgieron inmediatamente muchas preguntas ¿qué buscaban? ¿por qué? ¿qué sospechaban? ¿qué hallaron? No podíamos quedarnos con la duda, por lo que decidimos contactar a Fernández de Prado y a Riga también. Claro que, al mismo tiempo, ellos decidieron no revelar datos del estudio ¿por qué? Tampoco nos dirían el por qué.
La ONG Conciencia Ciudadana había pedido, a mediados del 2005, que en el agua de Campana se mida radiactividad. Encontraron eco, en aquel momento, en el Concejal Ferricioni, del ARI. Consultamos al presidente de la ONG, Lautaro Ríos, acerca de estos estudios en el 2003. La ONG no sabía de la existencia de esos análisis de muestras de suelo, son cosas que no trascendieron. ¿Habrá una intención deliberada de mantenerlos ocultos? (Que pregunta ingenua, por Dios).
Lo cierto es que Atucha existe. ¿Estará impactando? ¿Cómo darse cuenta? Una manera podría ser midiendo radiactividad. Otra sería investigar si están produciéndose cambios ambientales alrededor de la planta, por ejemplo en los seres vivos. Aves, peces, perros y también, por qué no, humanos.
“Algo que ya se da por hecho es que en la población de Zárate y Campana es impresionante la cantidad de pacientes con problemas tiroideos que llegan a la consulta, tanto hiper como hipotiroidismo, a eso sumale además los casos de cáncer de tiroides y vas a tener un panorama bastante desolador. Y esta no es una zona endémica de bocio, y de eso no se pueden agarrar para desmentirlo. Incluso muchas veces este tipo de patologías son sub-diagnosticadas, lo que también aumentaría el número de afectados. Como es de esperar nadie lleva un control de esto, ni desde el Círculo Médico se alienta un estudio, ni desde la Municipalidad, y mucho menos desde la industria, te podrás imaginar” nos decía el Dr. Chapatín, al ser consultado por este tema. ¿Y por qué tiroides? Simple: uno de los isótopos radiactivos utilizados en Atucha es el Yodo-131. De hecho (como mencionábamos en nuestra nota “Bombas de tiempo” del 1 de Septiembre del 2004) uno de los planes de contingencia del PACEI (Plan de Alerta Comunitario ante Emergencias Industriales) por si llegara a existir un accidente severo en Atucha con escape de Yodo radiactivo es repartir entre la población pastillas de yoduro de potasio. Chapatín nos explica un poco más acerca del mecanismo y del remedio propuesto:
“La tiroides utiliza yodo, no le importa si es radiactivo o no. Si hay yodo radiactivo en el ambiente, la tiroides lo capta. Claro que ese yodo es perjudicial y puede causar diferentes alteraciones, entre ellas cáncer. El tema de las pastillas de yoduro de potasio, son pastillas que contienen yodo, y que se dan ante este tipo de emergencias para saturar a la tiroides de yodo bueno, así el radiactivo no sería captado por la glándula. Es lo correcto, pero como hablábamos alguna vez existiría un solo inconveniente: sólo en Campana la población es de 83000 personas, que necesitarían, cada una, una dosis de 130 mg de yoduro de potasio por día, durante 10 días. Esto significa que, para Campana y ante una emergencia de Atucha que no nos haga volar directamente, necesitaríamos unos 120 kilos de yoduro de potasio. No sé si los tendrá Chessini en la casa o estarán en la Clínica Delta, que se yo”.
Quizás Atucha esté impactando ya, pero ¿quién sabe? Con tanta mierda local, la radiactividad quedaría en segundo plano. La cuestión de fondo aquí es todo lo que Atucha podría impactar si “algo” sucede.
Hemos crecido en una ciudad donde la cuestión era "si explota el catalítico...". Claro que éramos concientes de que si una explosión afectara a Atucha también volaríamos en mil pedazos. Apenas concientes de eso. 20 años se cumplieron, hace pocos días, del desastre de Chernobyl. Deberán pasar aún 299.980 años para que la zona de desastre pueda ser declarada libre de radiactividad.
Se contabilizan desde 1974 (año en que comenzó a operar Atucha) 14 fallas. Navegando la web se pueden encontrar numerosas referencias a los diferentes episodios, usted podrá encontrar algunos links al final de esta nota dónde se detallan de manera muy completa los aspectos técnicos de esas fallas y el modo en que fueron resueltas, e incluso aquellas que pudieron ser anticipadas y prevenidas por los diferentes organismos de control, situaciones que requirieron más de una vez que Atucha ingresara en "paradas forzosas", e incluso quedara varias veces "al borde" del retiro de la licencia nuclear que otorgan organismos de control internacionales. Todas estas eventualidades que atravesó la planta desde su instalación no contemplan aún otro tipo de falencias en la seguridad de la planta, como ser los sabidos "retiros sistemáticos de cinturón" que llevan adelante los operarios. Esto es vox populi, y nadie lo niega: los operarios llevan consigo un cinturón que registra la dosis de radiactividad que reciben. Existe un máximo anual de radiactividad que los trabajadores pueden tolerar. Si esa dosis supera el máximo permitido por las convenciones internacionales, los trabajadores deben ser recambiados, rotados o cesanteados, como medida tendiente a protegerlos. Aquí, en nuestro caso, para evitar la burocracia, sortear cuestiones legales y abaratar costos, los trabajadores que están llegando al máximo de radiación comienzan a trabajar sin cinturón... como si la radiactividad "no medida" no les afectara.
La sucesión de pequeñas fallas y grandes riesgos nos está hablando de un peligro real, que hora tras hora late a unos kilómetros de nuestra ciudad. El reactor nuclear de Atucha tenía como fecha tope de vida útil a fines del 2004. Esto significa simplemente que a medida que siga pasando el tiempo los riesgos irán aumentando. De las 14 fallas históricas, sin duda la más importante fue la acontecida en el día 1ero de Mayo de 1999. Ese día, testeando las llamadas "barras de control", descubrieron que no funcionaban. ¿Y para qué sirven? Únicamente para retardar o frenar la llamada "fusión del núcleo", el peor accidente que puede ocurrir en una planta nuclear. Debido a este incidente se produjo una parada. Allí se dieron cuenta (aparte de que existían fisuras en los generadores de vapor) que de las 29 barras de control 12 no funcionaban. ¿Conocen algún lugar del mundo donde hayan fallado las barras de control durante una prueba? La respuesta es Chernobyl.
Hay que prepararse para el futuro. Quizás ninguna descripción de las fallas pasadas de Atucha sea tan contundente como un trabajo de investigación que ya tiene 10 años (fue presentado en el VI Congreso Internacional de Energía Nuclear, Octubre de 1996, en Río de Janeiro), presentado por los ¿físicos? Barón, Zárate y Caballero, del Ente Regulador de Energía Nuclear. En dicho trabajo (pueden descargarlo desde el siguiente link http://200.0.198.11/MenoriaT/MT95-97/Pi1-96.pdf) se analizan los riesgos que Atucha I (dada su infraestructura, actividad y funcionamiento) podría más factiblemente correr, y de cómo las instalaciones podrían hacer frente a distintos "accidentes" o fallas que eventualmente se presentaran. Se describen 6 puntos "débiles" de la Central de Atucha, que podrían provocar accidentes que van desde el escape de material radiactivo al exterior hasta la catastrófica fusión del núcleo. Formando parte de las conclusiones de dicho trabajo, la sentencia: "(...) Se ha determinado que la contención es vulnerable a varios de los modos de falla postulados en otros estudios de Análisis Probabilístico de Seguridad, presentando inclusive algunos modos de falla propios (...)".
Hasta la ¿próxima? semana.
Links de interés. Consulte detalladamente la información citada en la nota.
http://200.0.198.11/info2001/ac-inspec.pdf
http://www.ciencia-hoy.retina.ar/hoy02/atucha.htm
http://200.0.198.11/Inforsei/0001.htm
http://www.radioproteccion.org.ar/Edicion 21.pdf
http://www.laaventura.com.ar/revista/699/nota5a.htm |